Después de dos derrotas seguidas y sin presión por quedar primeros, nos dimos en casa un baño de victorias balsámicas (lo sentimos por Albert), que dio como resultado un 6,5 a 1,5. Os cuento como fue.
El primero en terminar fue Eduard. No sé como se lo montó, pero llevaba tal ventaja de material que incluso se dejo hacer un doble de caballo para terminar antes. Esto nos dio el 1-0. Las demás partidas evolucionaban en la apertura y no se veían grandes ventajas.
Posteriormente, Padilla, ya metido en un final cuando todos estábamos en el medio juego, llega a una posición teórica de tablas y firma dicho resultado con lo que comandábamos el match 1,5 a 0,5. Observo entonces que Xavi, en el último tablero, lleva pieza de más por lo que pintaba muy bien dicha partida. Por arriba todo por decidir, aunque yo me encontraba muy cómodo con mucho desarrollo por un peón y rey en el centro de mi contrincante.
A mi lado, Julià tenía la partida disputada con un peón de menos. Pero nada más…
Y a partir de ahí todo se precipita. Yo engancho a mi contrincante con un sacrificio de torre en medio del tablero que le cuesta la dama; Julià entrega torre para ganar pieza limpia y su contrincante decide no luchar y… nada, que nos encontramos en nada con 3,5 a 0,5 y Xavi finalizando su ventaja.
Al ratico, esta partida se convierte en el 4,5 a 0,5 y viene el único chasco que es la derrota de Albert. Posteriormente en un final muy bien jugado por Jorge (con sacrificio de caballo incluido) que hizo balar sus peones de ventaja, nos hizo poner el 5,5 a 1,5. Y para lo último Elena, que con 3 peones por pieza, poco tiempo y rechazando ofrecimiento de tablas, se impone en un final ajustadísimo y nos da el 6,5 a 1,5 final. Última jornada, Escola d’Escacs. ¡Saludos!
Eduardo Pérez
El primero en terminar fue Eduard. No sé como se lo montó, pero llevaba tal ventaja de material que incluso se dejo hacer un doble de caballo para terminar antes. Esto nos dio el 1-0. Las demás partidas evolucionaban en la apertura y no se veían grandes ventajas.
Posteriormente, Padilla, ya metido en un final cuando todos estábamos en el medio juego, llega a una posición teórica de tablas y firma dicho resultado con lo que comandábamos el match 1,5 a 0,5. Observo entonces que Xavi, en el último tablero, lleva pieza de más por lo que pintaba muy bien dicha partida. Por arriba todo por decidir, aunque yo me encontraba muy cómodo con mucho desarrollo por un peón y rey en el centro de mi contrincante.
A mi lado, Julià tenía la partida disputada con un peón de menos. Pero nada más…
Y a partir de ahí todo se precipita. Yo engancho a mi contrincante con un sacrificio de torre en medio del tablero que le cuesta la dama; Julià entrega torre para ganar pieza limpia y su contrincante decide no luchar y… nada, que nos encontramos en nada con 3,5 a 0,5 y Xavi finalizando su ventaja.
Al ratico, esta partida se convierte en el 4,5 a 0,5 y viene el único chasco que es la derrota de Albert. Posteriormente en un final muy bien jugado por Jorge (con sacrificio de caballo incluido) que hizo balar sus peones de ventaja, nos hizo poner el 5,5 a 1,5. Y para lo último Elena, que con 3 peones por pieza, poco tiempo y rechazando ofrecimiento de tablas, se impone en un final ajustadísimo y nos da el 6,5 a 1,5 final. Última jornada, Escola d’Escacs. ¡Saludos!
Eduardo Pérez





