domingo, 23 de febrero de 2020

Crónica ronda 5 - Equipo A - Lliga catalana

LLIGA CATALANA d'ESCACS
Domingo 16 de febrero
Categoría Preferente Barcelona, Grupo IV
RONDA 5. TORREBLANCA A 7 – LA LIRA B 3

Ni la victoria balsámica del Torreblanca frente a La Lira B ha conseguido que las aguas retornen a su cauce. El capitán Darias sigue siendo cuestionado por parte de su equipo, que ahora acusa al tinerfeño de descuidar labores del club por la promoción de su libro. De hecho, esta crónica sale mientras los jóvenes se van de copas casi a las puertas de la Ronda 6 por esa causa. Y menos mal que salió bien el plan B a lo Zidane de alinear a varios jugadores del Torreblanca B con el fin de repartir minutos entre toda la plantilla, que si no, la cabeza del delegado hacía tiempo que ya habría rodado.

La Lira B estaba compuesto por jugadores muy conocidos. Josep Garcia i Riera (cuyo hijo además ha participado en el libro “La Fiesta del Puzzle”, ya que es organizador del Concurso de Puzzles de Pineda de Mar), Eleuterio Daimiel, Pere Massanet (que recuerdo hace muchos años me pilló la dama en otro Por Equipos), Raúl Gilabert (con el que hice unas tablas accidentadas y algo polémicas en el Open AjedrezND de 2012)…un conjunto de jugadores experimentados y con muchos movimientos a sus espaldas. Sin embargo, la victoria del Torreblanca puede considerarse como justa, ya que nunca tuvimos apuros en el match. Empezó Montoya solicitando tablas a García i Riera, y tras algunas jugadas más, las concedió. Por lo visto llevan seis partidas jugadas y seis empates, y se conocen desde hace cincuenta años. Padrós y Julià ganaban convincentemente sus partidas, y Manel recuperaba sensaciones de la primera ronda sumando un esperanzador y casi definitivo 3,5 a 0,5 en el marcador. Poco después, Elena hacía tablas con Raúl Gilabert, que había llegado media hora tarde – no sabemos si por la media maratón de Barcelona, más efectiva que algunos piquetes de los CDR; o por despiste con la almohada –. Con 4 a 1 se necesitaba un punto para certificar sumar, y parecía factible. La única posición complicada era la de Luengo, con un peón de menos en una posición de dama y dos torres, pero estaba contrarrestada con una victoria casi segura de Eduard Calbet, que tenía dos peones de ventaja en un final de torre y caballo, otra posición superior de Félix Montero. Eduardo Pérez llevaba un final muy complicado de defender contra Eleuterio Daimiel, y yo, tras haber jugado de manera muy arriesgada un medio juego lleno de amenazas tácticas veladas, me encontré con un Da4 muy fino que me obligaba a consumir casi todo el tiempo para decidir que bien valía la pena perder un peón por conservar la pareja de alfiles.

Entonces ganó inesperadamente Luengo por una red de mate, seguido por las tablas de Félix, lo que colocó el 5,5 a 1,5 en el marcador y la victoria. Eduard en posición ganadora, por evitar el continuo de su rival, se dejó torre limpia y tuvo que abandonar. Yo conseguí reducir la posición a un final de dos torres por bando con peón de ventaja para el rival, y cuando ya las tablas parecían seguras, me dejé una estúpida red de mate por auténtica mala suerte. Y Eduardo firmaba tablas tras haber ido a remolque por una triple repetición del rival.

El Domingo que viene tocará ir al club Barcelona a visitar a muchos conocidos. No sabemos si la teoría de los vasos comunicantes nos permitirá ver a insignes como Ismael Molano o Iván Cano, pero si es así, nos alegraremos porque ellos ponen la salsa en el ajedrez. Se acerca la recta final del Por Equipos, y hay que conseguir puntos como sea. Por ahora, estamos cumpliendo dignamente, con 2 de 5 y teniendo el equipo con menos Elo de todo el grupo.

Alejandro Darias





viernes, 14 de febrero de 2020

Crónica de la ronda 4 del equipo A en la Lliga catalana

LLIGA CATALANA D’ESCACS
Domingo 9 de febrero
CATEGORÍA PREFERENTE BARCELONA, GRUPO IV
RONDA 4: MOLÍ NOU 7 – TORREBLANCA 3
Dicen que “The Wall” de Pink Floyd es uno de los discos más impresionantes de todos los tiempos, y recalcan lo de “impresionante” en la amplia acepción del término, con todas sus virtudes y defectos. A los críticos musicales les encantan siempre estos últimos, pero para mí el tour de force de Roger Waters es una obra maestra indiscutible. Sin embargo, mucho me temo que el match del Torreblanca contra el Molí Nou en plena Ciutat Cooperativa de Sant Boi se inclinase más por lo impresionante en la amplísima acepción del término. Muchos son los factores que apoyan mi veredicto.
En primer lugar, la sala de juego estaba en un edificio situado a unos escasos metros de la calle en la cual se celebró el I Concurso de Puzzles Solidario de Sant Boi, aquella jornada deliciosa bañada por el sol invernal en la que ganamos Jimena Gordillo y un servidor, allá en diciembre de 2018. No pude evitar darme un pequeño paseo por esa calle anodina que en su día fue el escenario de los devaneos de decenas de parejas para montar un puzzle de 500 de un mini Kurt Cobain con guitarra. Y es que después de haber quedado en el edificio del Torreblanca en Hospi a las 8:15 con varios correligionarios con el fin de dirigirnos a la Ciutat Cooperativa, casi llegamos a los terrenos vecinos de la Colonia Güell cuando aún no habían puesto las calles.
Al Vaquilla de l’Hospi David Julià, para acabar de despertarse, se le ocurrió ir a tomarse un café en un bar regentado por un chino. Tras media hora en la cual arreglamos el mundo los expedicionarios, el de Cornellà invitó a la ronda (quizás está buscando un cargo en la directiva con algunos favores) y el dueño del bar le devolvió el cambio en monedas de libra, clara alegoría de reivindicación del penoso Brexit y un solapado intento de introducción del coronavirus en nuestro equipo. Como todo el mundo sabe, el coronavirus tiene un síntoma inequívoco de mal ajedrecista, y es el de no saber coronar peones ni conocer la regla del cuadrado. Mal empezaban las cosas sin haber movido una pieza aún. Pero se pusieron peor.
Ya en el local del Molí Nou, en una sala de la segunda planta, después de las presentaciones de equipos (me enteré de que los rivales de la semana pasada creyeron que yo era un delegado veterano porque aún cantaba alineaciones), empezaron los problemas. A la media hora de iniciarse las partidas, llegaron unos jubilados que a gritos comentaban cosas de fútbol, que si el gol de Williams, que si Setién no sé qué, conversaciones que fueron continuadas con sonoros taponazos de piezas de dominó. La cacofonía tuvo que ser mitigada cerrando la sala de Domino Jueging a cal y canto en varias ocasiones para que los Pet Shop Boys se explayasen a gusto. Pero entonces le tocó el turno a una colonia de pájaros carpinteros que empezaron a aporrear la pared a la que daban los tableros 1 (el de Elena Casset) y el 6 (el mío). Me acordé de Groucho Marx y su frase en “Una noche en la Ópera”, cuando Chico y Harpo estaban dirigiendo la orquesta que tocaba Il Trovatore y troleando la ópera que cantaba Rodolfo Lasparri y que financiaba Mrs. Claypool. Los Woody Woodpeckers estuvieron aporreando el pladur durante media hora, y por fin se callaron… pero dieron paso a un coro infantil que cantaba cosas muy parecidas a las de los humanoides de la película “Regreso al planeta de los simios”, aquellos que adoraban cada domingo una bomba nuclear. Los infantes cantores estuvieron media hora más entonando tonadillas que entroncarían con los delirios más progresivos de King Crimson o Emerson, Lake & Palmer; para al final, como en los discos de Mike Oldfield, acabar con una canción infantil. Pero en vez de “On horseback” tocó escuchar “Bon día, bon dia, bon dia al matí…la lluna s’apaga i el sol ja està aquí”.
Durante todo este show inclinaron el rey tres de los nuestros. Padrós perdió pieza contra iron-man Ferrándiz y abandonó cuando el del Molí Nou estaba paseando fuera de la sala de juego, aireando su cerebro. Cuando volvió al tablero se encontró el teleabandono que nuestro Tahl corroboró una vez hubo regresado de terminarse su café. La indignación de Albert por el sonido ambiente especial era la misma que Bobby Fischer cuando ponía cien condiciones para disputar los torneos, y creemos que si el genial americano hubiese estado ayer presente en Sant Boi, habría exigido jugar el match en una sala de ping-pong como hizo con Boris Spassky. Poco después, Roberto de La Fuente también certificaba la derrota al no poder liar a su rival en un jaque continuo en un final de damas con dos peones de menos, y Manel también se liaba y perdía torre entera. 3 a 0. Y aquí, como si no hubiese habido bastante, volvieron los pájaros carpinteros a la segunda parte del concierto, que coincidió con la victoria de Félix Doménech (estrena su casillero en su segunda partida con nosotros), con una posición muy prometedora de Eduardo Pérez, una en teoría tranquila de Manel Montoya y una de doble filo mía después de una variante teórica de apertura en la que había entregado pieza por dos peones y ataque, después de una preparación teórica por Youtube la tarde anterior... sí, ahora se estudia ajedrez viendo tutoriales de Internet, eso de mirarse libros y la Enciclopedia Yugoslava es de carcas. Sin embargo, la cacofonía hizo de las suyas, y Eduardo perdió dama al intentar ganar un peón imposible, Montoya tuvo que entregar torre por peón coronante (el coronavirus del chino del bar) y el match quedó sentenciado, a pesar de las victorias de Jorge tras sufrir la presión fuerte de su rival primero con una entrega de peón y después de pieza, y la mía tras haber jugado por fin una partida francamente buena, especulando con aquella entrega posicional de pieza por dos peones a cambio de fastidiar el enroque y desarrollo al contrario, con una buena combinación de mate en tres que estuve cinco minutos comprobando por si tenía algún fleco.
El Torreblanca B, que venía de Castellbisbal de disputar un victorioso match contra su equipo B (y que vencieron por 3,5 a 0,5), se presentó a las 12:30 a dar apoyo, lo que se agradece enormemente. Justamente en ese momento cesó misteriosamente la cacofonía. Las derrotas de Julià, que seguramente ya estaba experimentando el virus chino (en el viaje de vuelta en tren no paraba de toser) y Elena (que confirma que es humana, después de todo), colocaron un 7 a 3 que pudo ser más ajustado con un poco más de suerte.

Como comenté en la previa, semana de aguas turbulentas en el entorno del delegado del A, un servidor. Para empezar, a Julià y a mí nos retiraron la limusina que utilizo para llegarme a la sala de juego rival (condición especificada en el contrato) y nos vimos obligados a regresar a Hospitalet con los ferrocarriles de la Generalitat. El domingo por la tarde pasé a ser pasto de memes, mi móvil se llenó de WhatsApps pidiendo mi dimisión y una revolución táctica y en la alineación, y ayer noté que me estaba siguiendo un coche negro por la calle Sepúlveda de Barcelona. Estoy por llamar a Quique Setién para que me explique su experiencia sofocando incendios y crisis galopantes, aunque bien mirado y ya hablando en serio, creo que lo mejor para afrontar las cinco rondas que quedan es preguntarme:
¿Qué haría Zinedine Zidane en mi lugar?
Por cierto, mi hijo Óscar quedó subcampeón del Campeonato de Edades sub-8 del Baix Llobregat. Y pudo haberlo incluso ganado si el contrincante de su rival hubiese asistido, pero se ve que la epidemia de gripe ha hecho estragos en las filas infantiles. Éxito de la cantera del Torreblanca, cada vez más surtida, y el mérito de ello es de los profes Elena Casset y Eduard Calbet, porque yo a mis niños no les conseguí enseñar el mate de dama y rey contra rey.

Alejandro Darias. 

lunes, 10 de febrero de 2020

Buen sabor de boca tras el Campionat per Edats del Baix Llobregat 2020


El sábado 8 de febrero se celebró la cuarta y última jornada de las fases previas del Campionat per Edats del Baix Llobregat 2020 en la Sala Paladius de Pallejà.


Ese día se celebró la séptima y última ronda, que finalizó con la tradicional entrega de Premios, en la que Óscar Darias se alzó con el segundo premio en la categoría Sub-8 y el resto de participantes se llevó una medalla en recuerdo de su participación.

Los profesores del Club, Elena Casset y Eduard Calbet, han valorado muy positivamente la participación de los chicos y chicas de la Escuela de Ajedrez, que han considerado todo un éxito.

En el caso de los más pequeños, Elena apunta que "ara ja dominen molt més el reglament del joc, així com controlar el rellotge i anotar les partides. Millor o pitjor, han agafat aquesta pràctica tot i la serva curta edat, la qual cosa els hi serà molt beneficiosa en un futur pròxim".

En cuanto a los más mayores, Elena comenta que "han agafat el ritme de competició i s'han acostumat a pensar molt més les jugades que fan. Han entès que, com més les pensis, millor jugaran, i també han aprés a considerar més les amenaces del rival i no només les seves".

Aprender algo más que jugadas técnicas


Esta experiencia también les ha servido para aprender algo más que jugadas técnicas. Elena considera que "el més important és que han acabat tots contents i fent amistat entre ells, el que reforça més el nostre equip".

"I s'hagin engrescat a seguir", añade Eduard, quien también ha recordado las palabras pronunciadas por Joan Barnet minutos antes de la ceremonia de entrega de Premios: el ajedrez aporta unas habilidades o virtudes que resultan muy útiles para la vida, entre las que destacan:

  • Pensar
  • Tomar decisiones
  • Asumir las consecuencias, la responsabilidad, de las propias decisiones

Durante el acto los organizadores han recordado de nuevo a Beatriz Alfonso Nogué, fallecida recientemente, hecho que también habla del valor de la amistad que puede propiciar la práctica del ajedrez. 

¡Muchas felicidades a todos y nos vemos en la Escuela de Ajedrez del Club!


Resultados


Categoría Sub-8

Categoría Sub-10

Categoría Sub-12

Categoría Sub-14

Categoría Sub-16 

Categoría Sub-18









Crónica de la ronda 3 del equipo A en la Lliga catalana

LLIGA CATALANA D’ESCACS
Domingo 2 de febrero
Categoría Preferente Provincial Barcelona, Grupo IV
TORREBLANCA 3 – COR DE LA MARINA “B” 7
Este año nos tocará sufrir más que el año pasado, en el que gracias al efecto Leicester prácticamente certificamos la permanencia en las cuatro primeras rondas de la Liga Catalana. En esta temporada 2020 llevamos un punto en las tres primeras rondas con uno de nuestros rivales para la permanencia, el Sant Andreu C, y dos roscos contra dos cocos, el Mollet B y el Cor de la Marina B.
He de reconocer que la primera vez que vi el nombre del equipo badalonés, creí que se trataba de un equipo de ajedrecistas pertenecientes al Comité de Defensa de la República de la ciudad flanqueada por las tres torres de la eléctrica de Sant Adrià. Ya saben, CDR de la Marina. Y encima la D es una O que ha ido al gimnasio, con lo que mi perturbación de enfrentarme a unos montapiquetes fue total. Antes de darme cuenta de mi error, intenté quitar hierro a la situación pensando en el equipo de presos que juega en Tercera Categoría de la Liga Catalana, siempre como local. Pero durante la semana, al hacer labores de scouting de sus alineaciones, cuando mandé el reporte en el grupo de WhatsApp del Torreblanca A, rebauticé a los badalonenses con el sugerente nombre de “Cor de la Ciutat Marinera”, en honor al mítico culebrón catalán en el que tenían que pasar trescientos episodios para averiguar que era el carpintero el violador del barrio de Sant Andreu. Tanto chiste sin duda se tornó en un contrakarma el domingo. Fuimos a enfrentarnos a los marítimos con la gallardía y el empuje de Eddie Felson el rápido, y fuimos aplastados por el Gordo de Minessota por 3 a 7.

La tercera ronda se jugó en casa, en la sede del Club en el Centre Cultural Sant Josep. / Imagen: Alejandro Darias. 

Mejora del marcador electrónico simultáneo del presidente David Páez (que se salvó de otra petición de dimisión) y para empezar, bien entrada la mañana, con todas las partidas en juego, entró en la sala El Maño. Ruego respeten mi decisión de no revelar el nombre de la persona, pero cada vez que este hombre hace presencia en nuestro club, los cimientos del edificio que lo alberga tiemblan, y no es por el efecto de la cercana estación de tren y de las vías sobreelevadas por el siempre prometido y nunca ejecutado proyecto de enterramiento de vías. Como en la Ronda 1, El Maño se dio varios paseos por la sala de juego y desapareció al cuarto de hora, para alivio de todos los jugadores del Torreblanca. Nada más salir este señor rumbo a un paradero desconocido (jamás entenderé cómo es que se presenta a ver nuestros matches siendo socio de otro club en Barcelona, y no juega el Por Equipos allí), Eduardo Pérez creyó liar a su rival con una clavada de pieza, pero omitió que tenían un jaque con descubierta y le comieron medio tablero. Padrós, que había sido duda toda la semana porque quería ir a la manifestación contra el engendro de la Zona de Bajas Emisiones de Hada Colau (a la misma hora de la Liga Catalana), se rindió y fue a cantarle las cuarenta a la insigne alcalde ésa (o alcaldesa). Como capitán del equipo, he llegado a la conclusión de que gran parte de la derrota se debe a la otrora actriz de Antena 3, así que le diré al presidente Páez que firme una carta de protesta y la deposite en el Ayuntamiento de Barcelona, pidiendo acuse de recibo, por supuesto.
Continuaba el desastre y seguía un enroque largo por parte de los tres últimos tableros, paliado en parte por las tablas de Jorge Muñoz con la cubana WFF (no sé si esto es Maestro Fide Femenino o una abreviatura de una organización ecologista). La madre de la joven jugadora estaba hablando durante el match con la madre de nuestro primer tablero, Pilar Bello, y comentaban cosas como “una partida dura tres horas por lo menos”, “qué concentrados están”. Esto me recordó algunas palabras que oía ayer en Olesa de Montserrat en los Campeonatos Comarcales de niños, en los que algunas madres decían “mi hija se aburre jugando al ajedrez porque tiene que estar media hora sin hablar”. Más tarde, a Montoya le entregaban una pieza por dos peones y ataque por destrucción del enroque, pero se demostró que dicho sacrificio era demasiado especulativo y Dani logró dar la vuelta a la situación defendiéndose muy bien y creando amenazas de mate en la desguarnecida retaguardia rival, que perdió por tiempo.
Reservo para el final las partidas más controvertidas. La primera, la mía, o cómo pasar de un final de clara ventaja a otro de clara desventaja en dos jugadas lamentables y dignas de parvulito. Viendo partidas mías de hace años (por ejemplo, la que le jugué al MF Sorroche y que estuve a punto de ganar) y ver esta basura es sonrojante. Espero subir el nivel para las siguientes rondas, porque en esta Liga Catalana llevo 1 de 3, y el punto fue atracando. Paupérrimo. La segunda, la del Vaquilla de Hospitalet Julià, que dice que tenía un -5 en contra, pasó a tener un +20 de valoración según Stockfish, y al final le atracaron. Y la tercera, la de Elena Casset, que con el match ya perdido con 2 a 7, dio una lección de cómo se juega un final con precisión milimétrica frente a un Maestro Catalán que también hacía únicas, todo ello, con el incremento de tiempo en exclusiva. Elena tiene categoría de Maestro Catalán y al tiempo que conseguirá las tres normas si se mete en cerrados. Es una suerte para nosotros tenerla encabezando el equipo y dando clases a nuestros niños, no me cansaré de decirlo.
La semana que viene toca enfrentarnos al Molí Nou en Sant Boi de Llobregat. Éste es un match del que se puede sacar algo positivo. Esperemos obtener los puntos necesarios para certificar la permanencia cuanto antes. La noticia más positiva del día fue la victoria del Torreblanca B frente al Barberà C, match importantísimo que puede decidir el ascenso de nuestro segundo equipo a Segunda Categoría.

Alejandro Darias. 




EL VIEJO PIANO

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Café-Bar "El Viejo Piano", fundado en el año 1983, ofrece al cliente un ambiente relajado, cómodo, apto para una charla agradable con muy buenas copas. Calidad y buen servicio.